sábado, 7 de julio de 2012


Los problemas que trae la obesidad

La obesidad de la población es considerada un problema de salud pública. Tiene implicaciones en la salud física, mental y repercusiones en las interacciones sociales y hasta en las oportunidades laborales de las personas que la presentan. Se genera principalmente por un desbalance entre las calorías que se consumen y las que se gastan, lo que produce un incremento en el peso corporal y en los depósitos de grasa en el cuerpo.
Es una condición que se presenta inclusive desde la infancia. Múltiples estudios muestran que el 40% de los niños obesos serán adolescentes obesos y de estos entre el 70 y 80% serán adultos obesos.
La Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia (Ensin 2010), evidencia que el número de casos de sobrepeso u obesidad ha aumentado un 25,9% en los últimos cinco años. Uno de cada 6 niños y adolescentes presenta sobrepeso u obesidad. Esta relación aumenta a medida que se incrementa el nivel del Sisbén; y el exceso de peso es mayor en las mujeres que en los hombres (55,2% frente a 45,6%).
Para compensar estas situaciones, algunas personas acuden a ‘curas milagrosas’ o medidas de regulación inadecuada. Las conductas de riesgo varían con la edad. Según Ensin 2010, el 4,2 % de los jóvenes reportó en el último mes por lo menos un tipo de conducta de riesgo, especialmente ayunos prolongados con el propósito de perder peso o mantenerlo.
El 7,8% de los adultos entre 18 y 29 años realizó en los últimos 30 días alguna conducta de riesgo; en este grupo el uso de productos adelgazantes es mayor, comportamiento que se incrementa aún más en los mayores de 30 años.

Ana Liliana Ríos García, médico del departamento de Salud Pública de Uninorte, señala que entre los factores de riesgo para presentar sobrepeso se encuentra la ‘ablactación’ temprana, es decir, introducir alimentos diferentes a la leche materna de forma anticipada antes de la edad adecuada, que en promedio debe ser a los seis meses. Además de esto, existen aspectos culturales que consideran saludable al niño gordo, lo cual no es cierto.
El sobrepeso y la obesidad traen múltiples complicaciones para enfermedades crónicas, como el síndrome metabólico, que está asociado a la elevación de los niveles de azúcar en la sangre, elevación de los triglicéridos, de la tensión arterial, disminución del colesterol bueno o cardioprotector y aumento de la grasa abdominal. Si la persona cumple con mínimo tres requisitos de los mencionados se consideraría con esta condición.



Recomendaciones para controlar su peso
Según la doctora Ríos, si dentro de sus planes esta controlar su peso, la mejor opción es pedir orientación de un profesional para que le indique cuál es su peso ideal, le realicen exámenes de laboratorio y le establezcan un plan a seguir. Es fundamental el compromiso que la persona asuma en este plan.
“Si usted desea controlar su peso hágase consciente del problema. Segundo, entienda que en una situación multifactorial, si tiene en contra la genética, tendrá que realizar un trabajo más fuerte”, agrega.
Otras recomendaciones son: llevar un diario de los alimentos que consume, aumentar la actividad física, al inicio de una rutina es posible que no se evidencien cambios en el peso si no en las medidas corporales, por lo tanto el bajar medidas o el que la ropa quede más holgada es un buen indicador; no utilice curas mágicas, estas no funcionan por mucho tiempo y en muchas ocasiones no son saludables, es mejor establecer un plan nutricional balanceado y una actividad física adecuada para mantener el balance del peso corporal.
La clave: una buena nutrición
La obesidad es un problema de salud en todas las etapas de la vida. Estudios revelan que la alimentación y el estilo de vida influyen a corto, medio o largo plazo sobre la salud de las personas. Según Alba Ripoll Cúdriz, nutricionista dietista del Hospital de la Universidad del Norte, una buena alimentación durante la juventud, ayuda a evitar la aparición de muchas enfermedades crónicas e incapacitantes de la población mayor.
“El impacto de la obesidad y del síndrome metabólico resulta particularmente dramático en la población mayor, debido a otras condiciones, como la vida sedentaria, los cambios anatómicos, fisiológicos y psicológicos propios de la edad, que resultan en enfermedades con complicaciones importantes, entre estas la diabetes, enfermedades cardiovasculares, osteoarticulares (osteoporosis, entre otras), alteraciones gastrointestinales, aislamiento social, depresión incluso la muerte”, señala Ripoll.
Otras condiciones como los múltiples cambios hormonales que experimentan las mujeres con el paso del tiempo, sumado a los inadecuados hábitos alimenticios contribuyen a disminuir la masa ósea, el colesterol tiende a aumentar por culpa del aumento de lípidos en la sangre, cambios en la composición corporal y el aumento de peso.



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